«Nuestra especialidad es la creatividad, si no existe lo que quieres, lo inventamos»
Nos encontramos en una edad donde no somos viejos, ni tampoco jóvenes. Una generación que no se ha quedado atrás pero tampoco está en la última.
Ese limbo donde te llaman señor o señora, pero tú te sientes un chaval de 20 años hasta que saltas tres veces seguidas…
CAJÓN DESASTRE es un show minuciosamente improvisado, de la mano de Adri Torrijos y Alejandro Rod que te lleva por varias anécdotas personales que el público nos regala para crear historias.
La guinda del pastel la pone nuestro improvisador musical Mvba para vestir de sonidos y ambientes cada escena sobre el escenario.
Un show delicado, empático pero a la vez canalla. Los espectadores son testigos y partícipes de nuestra creación, una creación única que solo podrá ocurrir ese día con esas personas.
Un formato hecho para CONECTAR con las personas.
CAJÓN DESASTRE es el show que debes ver.
La sociedad está al borde de la destrucción, pero eso ya lo sabías…
Veremos la biografía de a priori dos personajes muy pudientes, estos actores dan vida a una de las múltiples realidades posibles, que elegirá la audiencia. ¿Enrevesado verdad? Trueno Destructor es volátil, cambiante y sobre todo está a merced de la audiencia. Cualquier cosa que se explique en esta sinopsis será un spoiler o será mentira, así que mejor dejarlo para verlo en vivo.
En este show Adri & Rod arriesgan con un nuevo formato, más potente, más visual pero manteniendo su esencia y vistiéndose con un nuevo traje muy pijo, pero igual de gamberro.
«In-control» es un cortometraje inmersivo e interactivo para trabajar la sensibilización, concienciación y prevención del consumo de sustancias en jóvenes desde la perspectiva de género. Los objetivos de este cortometraje son:
– Usarse de manera guiada (mediante este documento) entre el propio colectivo joven, padres/madres, profesionales… o en general cualquier espacio de reflexión educativo.
– Generar empatía y ponerse en la piel de los y las jóvenes ante situaciones de riesgo y cómo afrontarlas.
– Facilitar el diálogo intergeneracional, intrafamiliar y en general, empoderarnos como comunidad ante realidades que solemos ocultar o no hablar de ellas.
– Dotar de herramientas prácticas para afrontar situaciones similares que podamos vivir en nuestro entorno
Gracias al apoyo del Cabildo de Gran Canaria, el Gobierno de Canarias y la Fundación DISA, que hacen posible el Programa ENGOE de Prevención escolar, pudimos desarrollar este material que va acompañado de una guía didáctica para su dinamización. A través de preguntas dirigidas, el material se adapta a diferentes contextos y grupos en función del concepto o conceptos que en particular más se quiere trabajar.
Creemos que va a impactar muy positivamente entre jóvenes y familias, estrenándose ya su uso en centros escolares canarios pero también en otros espacios comunitarios del ámbito de juventud y las familias.
Inicialmente el material se ha pensado para ser dinamizado por profesionales y voluntariado de YRICHEN en cooperación con otras entidades dentro del marco de nuestros proyectos. Para obtener información sobre su uso, por favor pueden contactar con el equipo de Prevención y Juventud de la Fundación en prevencion@yrichen.org
Para poder llevar a la escena esta temática tan compleja realizamos varias reuniones con Eloy Naranjo, oficial de la UPAL, quién nos explicó de forma excelente cuáles eran las funciones de un oficial de la UPAL y en concreto, las dinámicas realizadas por los mismos durante las charlas sobre el bullying. De esa forma, nosotros pudimos comenzar a trabajar y conseguir que nuestras dinámicas fuesen más precisas.
El esqueleto de nuestra obra de teatro consiste en ofrecer una historia, de cuarenta y cinco minutos aproximadamente, con un personaje protagonista al que le van a ir surgiendo a lo largo de ésta un sinfín de conductas y mensajes negativos, pero no solo en el colegio, también en su entorno familiar; provocando que el protagonista vaya sufriendo cada vez más este bullying psicológico y a veces físico que como conclusión generará el inicio de conductas negativas por parte del protagonista hacia otras personas.
Tras esta primera parte, los actores realizan una pequeña charla con los alumnos/as sobre lo que acaban de ver y las sensaciones recibidas. La segunda parte consiste en darle a los alumnos la oportunidad de transformar todas aquellas conductas o mensajes negativos que vieron a conductas y mensajes positivos. De esta forma volvemos a repetir la misma historia, pero esta vez los alumnos/as deciden parar la historia cuando algo no les gusta. En ese momento los actores se quedan congelados en escena y el narrador de la historia charla con los alumnos/as y le pide posibles soluciones para transformar las conductas a positivas.
Una vez recopilado todos esos mensajes positivos, retomamos la historia al grito de <<¡3,2,1 transformación!>> Para terminar la función, a modo de conclusión, hacemos balance de lo que han visto y reforzamos los mensajes más importantes con los que queremos que se vayan a casa.
<<Entre todos podemos transformar las cosas para ser mejores personas>>
<<Si hay algo que estamos viendo que nos parece incorrecto no lo pasemos de largo, pidamos ayuda a los adultos>>
<<El principal cambio, empieza en uno mismo>>
Hay que destacar que todo lo que ocurre en escena, salvo la estructura de la obra, es improvisado. Son los alumnos/as los que eligen qué tipo de personaje va a ser el protagonista, que sueños quiere cumplir etc. El feedback ha sido muy positivo por parte de todas las partes implicadas en el proyecto. Desde los oficiales de la UPAL encargados en coordinar las actividades hasta la forma de recibirlo por parte de los profesores.
Creemos que en la gran mayoría de los centros se han entendido los objetivos por la forma de reaccionar de los jóvenes ante determinadas conductas. Cada centro ha sido un espacio totalmente diferente ya que hemos pasado por zonas donde los alumnos/as tienen una situación social más saludable y otros donde existe mucha precariedad. Eso nos ha obligado a rearmar en cada función nuestra forma de enfocar las historias y esa es la virtud que ofrece un espectáculo improvisado.
La sensación principal por parte de nosotros es que hay un cambio muy significativo en todos los asistentes cuando se van del espacio. La importancia de mostrar en vivo y en directo, sin metáforas ni palabras extrañas, la realidad que muchos de ellos viven hace que se impliquen emocionalmente en lo que están viendo y quieran cambiarlo. Nuestra forma de trabajar tiene ese factor, para nosotros, de éxito. Los removemos por dentro y luego les damos la opción de mejorarlo.
Acabar las funciones y recibir a niños y niñas que desean darte las gracias porque les ha llegado o porque se han visto en situaciones parecidas, el agradecimiento de los profesores por la labor realizada, son recompensas que nos deja este proyecto.
Un proyecto muy necesario que no debería parar nunca porque hemos visto con nuestros propios ojos lo necesario que es educar y concienciar.
La violencia de género es un problema social, pues afecta a la población femenina de todas las partes del mundo. Si nos centramos en nuestra cultura, las estadísticas indican que la Violencia contra la mujer entre las adolescentes de 16 y 17 años ha aumentado de manera significativa. Cada vez se registran más casos de adolescentes que han sufrido, por parte de parejas o exparejas, violencia física, sexual, emocional y psicológica o de control.
La violencia de género produce un impacto directo en la salud de las mujeres y genera una percepción de normalidad de la violencia sufrida, que perpetúa las referencias culturales.
Además de esto, se ha comprobado que la mayoría de jóvenes identifica la violencia de género sólo como violencia física y sexual, quedando excluidas la violencia psicológica y emocional, que también forman parte de la misma. Muchas veces, las conductas violentas son sutiles, quedando enmascaradas de manera que son difíciles de identificar, tanto para la persona que las sufre como para la que comete los actos violentos.
En este proyecto, a través del teatro social, pretendemos exponer un sinfín de conductas sociales de violencia de género que están normalizadas en nuestra cultura, de manera que se pasan por alto, convirtiéndolas en alarmas a tener en cuenta para prevenir dicha violencia.
La adolescencia es una etapa clave en el desarrollo de una persona. Es un periodo vital en el cual se construye la identidad y la personalidad, cuando se potencian al máximo las capacidades personales y, al mismo tiempo, cuando somos más vulnerables a la presión social y de nuestro entorno más cercano. Por eso es tan importante vivir una adolescencia libre de violencia y en la que nuestros derechos sean respetados.
El nivel de violencia tolerable queda construido y definido por la cultura en la que se vive. En toda sociedad hay un grado de violencia que se considera aceptable para conseguir determinados objetivos. Eduquemos para cambiar el nuestro.
Buscamos a través de la escena y la interpretación, actuar en consecuencia con los ideales positivos e ir en contra de la violencia de género y conseguir que este respeto se extienda a toda la juventud. Campañas teatrales de concienciación, donde el joven identifique aquellos actos que van en contra de los valores positivos y aprendan a cambiarlos.
Elevar la conciencia, la autoestima, el empoderamiento y mejorar las capacidades de trabajo en comunidad. Este proyecto mantiene la fórmula creada por la compañía basada en las técnicas de teatro social. Mostramos a los jóvenes, a través de la improvisación diferentes conductas que pueden encontrarse en contextos donde se sufre violencia física, sexting o incluso violencia psicológica. De forma cruda y realista mostramos muchos patrones que pueden existir en el día a día de personas que sufren alguna de estas situaciones.
A diferencia de una charla convencional, nuestro método ha resultado ser más efectivo porque los asistentes están siendo testigos directos de la situación y provoca en ellos y ellas un calado más profundo. Nuestras escenas están cargadas de conceptos como la coacción, el abuso de poder, las bromas hirientes sobre el aspecto o la forma de ser, los celos, la culpa, el intentar aislar a la otra persona, ridiculizar, el victimismo, las amenazas con quitarse la vida si no se hace lo que quiere etc.
A través de todas estas escenas, ante la mirada de los jóvenes, vamos rompiendo con ideas equivocadas muchas veces impuestas por la sociedad. Una forma diferente pero efectiva de aprender a detectar cualquier tipo de violencia contra la mujer. Finalmente, ofrecemos a los alumn@s mediante una charla, la posibilidad de detectar todas las conductas negativas y que ellos mismos ofrezcan soluciones para evitarlo.
Temporalización
El espectáculo, con charla incluida suele tener una una duración de 75 mimutos aproximadamente y va destinado para jóvenes de entre 12 y 18 años.
Somos una compañía especializada en improvisación teatral, y esta es una de nuestras mejores herramientas a la hora de presentar eventos.
Sin duda, es la principal garantía de éxito para que, ocurra lo que ocurra en tu evento, haya personas capaces de resolverlo con humor.
Hemos trabajado en varias ocasiones con la Fundación Disa, presentando eventos importantes como «Escuela de Profes» o «Escuela de Entrenadores».
También hemos colaborado con la Fundación Yrichen, donde durante más de tres años somos maestros de ceremonia de su gala de «Ayudantes Tic». También hemos trabajado para la empresa JTI, siendo maestros de ceremonia en varios eventos con más de 500 asistentes, aportando un toque diferente a presentaciones de productos, así como a eventos internos de la empresa.
Además, hemos estado a cargo de las «Jornadas Estela» y las «Jornadas Steam» del CEP de Canarias, entre otros eventos para el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Fuerteventura.
Nuestra clave del éxito es ofrecer una presentación cercana, con un estilo desenfadado y siempre acompañada de humor, para hacer que el evento sea más ameno.